10/5/10

Y sin embargo…


las mujeres que he amado
solían tener cicatrices en las muñecas


me atraía de ellas
(ninguna excepcionalmente bella)
ese aire de locura y desesperación
esa valentía para enfrentarse al mundo
y a ellas mismas


las mujeres que he amado
eran inteligentes
y adorablemente malvadas


de las cicatrices de mi cuerpo
muchas me las hicieron ellas
las del alma
casi todas


las mujeres que he amado
me hicieron ser un ingenuo perverso
inventaron perversidades sin nombre
que realicé sin vocación
pero sin disgusto


muchas de ellas intentaron
apuñalarme mientras dormía
convencidas de salvarme


las mujeres que he amado
creyeron todas que me amaron
y yo también lo creo

1 comentario:

Marginette Pulido dijo...

BIENVENIDO, TENEROS ACA ES UN DELEITE... BELLO ESCRITO.